En Español: ¿La viruela debe volver a preocuparnos?

Editor’s note: We welcome Dr. Carlos Kohler as a contributor to our History of Vaccines blog. He will be blogging in Spanish. For an English translation of his blog post, please scroll down past the Spanish version.

De pronto, leyendo un artículo alusivo al 38° aniversario de la erradicación de la viruela, aparece la imagen cruda, dura, de una niña afectada por ese virus (que afortunadamente sobrevivió). Esa impresionante imagen muestra la evolución natural de la viruela, una enfermedad que asoló a la humanidad por milenios hasta la aparición de una vacuna que significó el inicio de una exitosa era de prevención a través de las inmunizaciones.

La viruela apareció hace más de 3.000 años y fue una de las enfermedades más devastadoras del pasado. El éxito de su erradicación es motivo de celebración en todo el mundo: este año se cumplieron 38 años de su eliminación de la faz de la tierra. Un cocinero somalí de 23 años, fue la última persona infectada de viruela de manera natural, en octubre de 1977.

La lucha contra este flagelo global comenzó en 1959, en el momento en que la Organización Mundial de la Salud (OMS/WHO) hizo de la erradicación su principal objetivo. El 8 de mayo de 1980, la XXXIII Asamblea de la OMS certificó la erradicación de la viruela, primera y única enfermedad en desaparecer definitivamente (hoy es la poliomielitis la que se encuentra en rumbo de lograrlo). Desde aquella fecha, no se ha presentado ni un solo caso. Si no se hubiese erradicado, en los últimos 25 años podrían haber habido 300 millones de víctimas y unos 100 millones de muertes.

La erradicación se alcanzó mediante programas internacionales de vacunación, vigilancia global de la enfermedad y sistemas de logística para la salud pública. América del Sur fue la primera región del mundo en conseguirla y poco a poco el esfuerzo fue cosechando sus frutos. Esta histórica meta lograda constituye el símbolo de la lucha contra las enfermedades inmunoprevenibles y bandera de quienes luchan y han luchado para conseguir más logros sanitarios y debiera ser la luz roja que advierta a los descreídos o a los militantes en contra de la vacunación.

Hoy, entidades oficiales, organizaciones sin fines de lucro y fundaciones, trabajan mancomunadamente para abaratar los costos de las vacunas y de la logística para su distribución y mantenimiento, son los motores que merecen la atención y apoyo de los gobiernos a nivel global.

Pero — siempre lo hay — tras la erradicación, el almacenamiento del virus de la viruela se restringió a dos laboratorios de referencia de la Organización Mundial de la Salud, uno en Estados Unidos y otro en Rusia, aunque una treintena de países conservan vacunas como prevención pero sin estrategias planificadas. Por ello, en la actualidad y en atención a los conflictos que se suceden en distintos lugares del mundo (y con consecuencias a distancia), existe gran preocupación por la posibilidad de que grupos radicalizados tengan acceso a estas reservas y a los resultados de las investigaciones desarrolladas, transformándolas en armas biológicas. Por esta causa, los gobiernos de todo el mundo están evaluando nuevamente sus capacidades para hacer frente a la amenaza del resurgimiento de la viruela.

Esperemos que sigamos conmemorando la erradicación de la viruela sin tener que volver a la vacunación por culpa de la mano del hombre.

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Suddenly, reading an article alluding to the 38th anniversary of the eradication of smallpox, the raw, hard image of a girl affected by that virus (who fortunately survived) appeared. That impressive image shows the natural evolution of smallpox, a disease that devastated humanity for millennia until the appearance of a vaccine that marked the beginning of a successful era of prevention through immunizations.

Smallpox appeared more than 3,000 years ago and was one of the most devastating diseases of the past. The success of its eradication is a cause for worldwide celebration: this year marked 38 years after its elimination from the face of the earth. A 23-year-old Somali cook was the last person naturally infected with smallpox in October 1977.

The fight against this global scourge began in 1959, at the time when the World Health Organization (WHO) made eradication its main objective. On May 8, 1980, the XXXIII WHO Assembly certified the eradication of smallpox, the first and only disease to disappear definitively (today it is polio that is on track to also be eradicated). Since that date, not a single case has been reported. If it had not been eradicated, in the last 25 years there could have been 300 million victims and about 100 million deaths.

Eradication was achieved through international vaccination programs, global disease surveillance and logistics systems for public health. South America was the first region in the world to achieve it, and, little by little, the effort was reaping its fruits. This historic goal constitutes the symbol of the fight against vaccine-preventable diseases and the standard of those who fight and have fought for more health achievements, and it should be the warning light that warns the unbelievers or the militants against vaccination.

Today, official entities, non-profit organizations and foundations, work together to reduce the costs of vaccines and logistics for distribution and maintenance, are the engines that deserve the attention and support of governments globally.

But — there always is a but — after eradication, the storage of smallpox virus was restricted to two reference laboratories for the World Health Organization, one in the United States and one in Russia, although about thirty countries keep vaccines as prevention but without planned strategies. Therefore, at present and in response to the conflicts that occur in different parts of the world (and with far-reaching consequences), there is great concern about the possibility that radicalized groups have access to these reserves and the results of the research carried out, transforming them into biological weapons. For this reason, governments around the world are reassessing their abilities to face the threat of smallpox resurgence.

Hopefully we will continue to commemorate the eradication of smallpox without having to return to vaccination because of a man-made incident.

 

Carlos Köhler

Author: Carlos Köhler

Soy editor de la Guía Práctica de Vacunación (Argentina) y su correspondiente web, Guía Práctica de Enfermedades y Vacunas (www.vacunacion.com.ar). Actividad en programas de inmunizaciones y medicina preventiva oficiales en la ciudad de Bahía Blanca y región, provincia de Buenos Aires, Argentina. Mi perfil profesional: https://linkedin.com/in/carlos-alfredo-köhler-76472134/ Twitter: @guiadevacunas

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